Psicología Evolutiva: Adolescencia - Cát: II
Código: 56

Licenciatura en Psicología
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  Prof. Tit. Reg. Adrián Grassi  
  Contacto:
adolescencia2@psi.uba.ar
 
 
Última Actualización:
26/08/16: Material/Fichas de la Cátedra
 
 
Presentación de la Materia

Esta propuesta está organizada en 7 (siete) unidades temáticas con su correspondiente bibliografía. Las mismas contienen los temas básicos y conceptos fundamentales que el alumno deberá conocer para aprobar la materia. La enseñanza se desarrollará a partir de clases teóricas y trabajos prácticos. Las clases teóricas dictadas por el Profesor Titular y los Profesores Adjuntos, seguirán el Programa general de la materia; en tanto los trabajos prácticos dictados por los docentes de la Cátedra seguirán un Programa especialmente diseñado a partir del Programa general al cual se articula.

En esta propuesta se trabajan autores y conceptos que dan cuenta de los procesos psíquicos que caracterizan ese momento especial del ciclo vital que es la Adolescencia. Teniendo en cuenta las distintas corrientes que componen el campo de la Psicología de la Adolescencia, se considera que la Teorìa Psicoanalítica, es la que que con mayor consistencia, da cuenta de las operaciones psíquicas y procesos subjetivos, de allì que sus conceptos son los que dan sustento Epistemològico al Programa. Se pone especial interés en plantear la Adolescencia como período evolutivo posterior a la niñez, caracterizado por procesos psíquicos específicos y diferenciales, sobre el fondo de las continuidades, el “antes y el después” (el niño y el adulto). La relación evolución-adolescencia requiere de una especial articulaciòn dada su complejidad. La evolución está referida al crecimiento del cuerpo, el cual tiene sus tiempos: cronología del desarrollo. El término Adolescente tomado en su etimología ( del latín adulescens, participio presente del verbo adolescere, crecer) remite al crecimiento. El/la Adolescente es el/la “creciente”.

Este crecimiento o desarrollo corporal se relaciona de manera compleja con los procesos psicológicos. Qué es crecer desde el punto de vista psicológico y cuáles son las particularidades de este crecimiento en la adolescencia? Esta es la pregunta que anuda y da cohesión al Programa de la Materia. El desarrollo de la misma y las distintas líneas de trabajo hacia donde se dirige, consideran tanto lo que se produce del lado de la salud, como aquellos procesos que devienen o pueden devenir en patología, sabiendo que el psiquismo en la adolescencia requiere de un tiempo de espera, ya que es propio a la misma su “inmadurez” (Winnicott D.).
Si bien el cuerpo central del Programa consiste en brindar una formación en el estudio de los procesos psíquicos adolescentes, al mismo tiempo se hace imprescindible brindar al alumno una perspectiva interdisciplinaria en terrenos diferentes (salud, educación, jurìdico y/o forense y Derechos humanos).


Lugar que ocupa la asignatura en el Plan de Estudios
La Materia se ubica dentro del Ciclo de Formación General. Por su correlatividad con Psicología Evolutiva Niñez la cual puede ser cursada en forma simultánea, guarda una relación de continuidad conceptual en la medida en que se retoman la operaciones estructurantes del aparato psíquico. En continuidad con Psicoanálisis Freud, retoma sus conceptos centrales para contextuar los trabajos psíquicos específicos de la adolescencia. En articulación con Psicología de grupos (correlativa anterior) propone una mirada de los trabajos psíquicos adolescentes que implican dicha perspectiva, dada la importancia de los grupos en la Adolescencia. Asímismo está relacionada con Salud Pública y Mental (anterior) con la cual se articula por la perspectiva de los procesos saludables y psicopatológicos específicos de la Adolescencia y el valor que suponen. Psicopatología (correlativa posterior) en la medida en que en Adolescencia se hace intervenir la variable de los criterios de salud y enfermedad. Finalmente sus relaciones con Psicología Social (correlativa anterior)son de importancia dada la dimensión social y cultural de los fenómenos adolescentes.


Aporte de la asignatura en la Formación Profesional
Brinda una perspectiva de los procesos psíquicos saludables y patológicos específicos de lo Puberal -adolescente.

Otorga una perspectiva de los procesos Puberal-Adolescente en su articulaciòn con las funciones familiares.

Destaca la importancia de considerar los paradigmas actuales a partir de los cuales se plantea la relación niñez, adolescencia, familia, especialmente el campo que se abre a partir de la Convención Internacional de los Derechos del Niño/Adolescente.

Fomenta el pensar en equipo y el trabajo interdisciplinario.

Promueve la importancia de las vinculaciones entre su futura práctica y la intervención en lo social.

Prepara para el trabajo en diferentes áreas de la Práctica profesional (Salud, Educación, Jurídica, Derechos Humanos)


Enfoque adoptado por la Cátedra
Teniendo en cuenta que Adolescer es crecer; cuáles son las operaciones psíquicas propias de este crecimiento , es la pregunta que recorre y da consistencia al Programa. La Teoría Psicoanalítica como sostén epistemológico del mismo, brinda los conceptos fundamentales a partir de los cuales plantear una perspectiva de los procesos psíquicos saludables y de los que implican patología. Estos serán planteados a partir de tres ejes:

a) eje del desarrollo:

Se estudian principalmente las relaciones entre lo psíquico y lo somático, destacándose los procesos vinculados a la cronología del desarrollo y las transformaciones del cuerpo puberal. Su articulación con el esfuerzo de trabajo psíquico propio del momento, implica una premisa superadora de la dicotomía cuerpo-mente. El concepto de “lo originario” viene a estrechar esa brecha, en la medida en que el cuerpo es “cuerpo erógeno”, lo que supone entrelazamiento de procesos fisiológicos, inscripciones psìquicas y articulación con funciones familiares y sociales.

Esta relación entre los actos psíquicos de la adolescencia y sus relaciones con el crecimiento o desarrollo corporal tiene como premisa la idea de la integración. Allí encontramos una de las exigencias que el crecimiento corporal impone a la vida psíquica. La integración sería el trabajo psíquico saludable, y es así como concebimos la subjetividad, como procesos de integración psicosomática (Winnicott, D.; Aulagnier, P.; Mc. Dougall, J.; Grassi, A.). Dentro de estas exigencias de trabajo psíquico, que tiene sus tiempos lógicos, encontramos las que tienen que ver con la identidad, el narcisismo y la imagen inc. del cuerpo (Doltó, F). y aquellas otras que se relacionan directamente con la irrupción de los caracteres sexuales secundarios, la madurez de los órganos genitales, la funciòn de la reprodución, las identidades sexuales (Freud, S.) y de género (Benjamín J.).

Todos estos cambios y transformaciones del cuerpo (erògeno) puberal-adolescente, llevan implìcita una profunda remodelación de las distintas instancias que componen el aparto psìquico, (Freud S.) y de los principios que regulan su funcionamiento (Aulagnier P.).

b) eje de las relaciones parentales:

Otro eje del Programa lo constituye el problema de las relaciones entre lo puberal-adolescente (Gutton, Ph.) y los padres, un poco más ampliamente lo parental. Relación que resulta fundamental en el abordaje del tema, ya que los procesos puberal-adolescentes afectan a ambos términos de la relación , pudiendo dar origen y ser promotores de salud o contrariamente crear condiciones para un desarrollo patológico de la relación, interfiriendo tanto los propios procesos del adolescente, como los de los padres. Diferenciamos: a) del lado del hijo/a, b) del lado de los padres o familia y c) en la relación. La importancia del estudio de estas relaciones radica en el hecho de que en este sentido “lo adolescente” implica producir una caída de la familia (Lapassade, G.). Es un momento de desinvestimento libidinal de la familia, donde el adolescente replantea su posición frente a ella. La familia puberal decae. Es el duelo por los padres de la infancia y el cuerpo infantil (Freud, A.; Abersastury, A.). Lo infantil se transforma. De allí que se plantea no un nuevo inicio o nuevo nacimiento, como tampoco una repetición de lo infantil. Una serie de transformaciones: del cuerpo, de la familia, de la historia. Una nueva interpretación de la historia: “la construcción de un pasado”. De lo contrario estaríamos ó en su inhibición ó en “la fractura de historia” (Aulagnier P.). El trabajo de historización adolescente exige una combinatoria entre lo ya vivido y lo por vivir, entre lo viejo y lo nuevo, entre repetición y acontecimiento, entre lo familiar y extra-familiar. Es un momento de inflexión en los procesos de historización.

Otro ìtem dentro del eje es la cuestión de la
transmisión de la vida psíquica entre las generaciones. Lo que se transmite al hijo sea por vía de lo “verbal” como por otras vías o modalidades, como la sensorio- afectivo-y motriz (Wallon,H.; Kaes R.). Transmisiones silenciosas, y secretos familiares (Tiseron, S.; Eiguer, A.) que se inscriben en el psiquismo e irrumpen en la adolescencia pudiendo dar origen a diferentes formaciones psíquicas tanto saludables como patológicas.

c) eje de los paradigmas culturales e institucionales:

Articulado con el eje anteriormente descripto, otro de los trabajos psíquicos necesarios en los procesos adolescentes, es el momento del pasaje de la familia al vínculo social (Rassail, J.). Este pasaje del vínculo familiar al vínculo social, de la endogamia a la exogamia, del Yo al Nosotros, del Yo Ideal al Ideal del Yo, hace intervenir a la cultura en la construcción de nuevas identidades. Hasta este momento, la identidad estaba sostenida y entrelazada fundamentalmente a la familia; ahora va a ser modelada y puesta a prueba en el lazo social. Allí los grupos exogámicos cobran importancia como lugar de producción de nuevas identidades (Pichon- Riviére, E.; Kaës, R.) frente a la conmoción y vacío identificatorio, frente a la des-identificación producida (Jamet Ph.). ¿Cómo acompaña o interfiere la familia estos procesos adolescentes? (Berenstein, I. Pujet J.).

Los grupos, las parejas, las instituciones educacionales y laborales, los discursos massmediáticos, son instituyentes. Producen modelos, ideales, rituales, iniciaciones, valores, ideología. En vista de lo cual en este pasaje es importante estudiar como construyen y como reciben las instituciones el fenómeno adolescente. Cómo se produce e instituye el fenómeno adolescente en el imaginario colectivo. La cultura además de propender procesos saludables o contrariamente inhibirlos o mutilarlos, también es productora de nuevas formas y figuras de la adolescencia. Allí resultan significativos “nuevos paradigmas” para pensar la adolescencia entre los cuales la Convención Internacional de los Derechos del Niño (García Méndez E.; Grassi A.; Solari N.) toma un lugar central, como también las marcas que dejan el mercado y el consumo en los nuevos contextos económicos e históricos sociales por lo que atraviesa nuestro país. (Corea C; Kristeva J.; Lewkowicz I.; Sarlo,B.).

A su vez se destaca la consideración por las nuevas formas de organización familiar, las familias ensambladas, las familias monoparentales y las nuevas técnicas de reproducción, su incidencia y relevancia en la constitución de la subjetividad y su papel en la adolescencia. Se plantean nuevas relaciones de parentesco, nuevas funciones y nuevos términos para denominar los nuevos vínculos interpresonales-neofamiliares (Giberti, E.; Grosman, C.; Martinez Alcorta,I.; Rojas M.C.; Rudinesco, E.).

 

 

 
 


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